La franquicia, nuevo motor del empleo en España

El sector se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales motores de la economía del país

Octubre de 2015. Dos de cada diez jóvenes en España no trabaja. Y en la mayoría de los casos es porque no encuentran las herramientas adecuadas para conseguirlo. La difícil situación económica ha puesto en jaque la búsqueda de empleo desde que comenzase la crisis hace ya casi una década. Pese a ello, hay sectores que consiguen renovarse y salir airosos de los datos negativos.  Las cifras así lo confirman: al cierre de 2014 un total de 248.914 personas trabajaban en sector de las franquicias, 6.774 más que en 2013. Es una de las conclusiones del informe ‘La Franquicia en España 2015’, que elabora cada año la Asociación Española de Franquiciadores (AEF).

El mundo de la franquicia ha conseguido adaptar su crecimiento a los cambios del mercado. El año pasado facturó casi 26 millones de euros y registró un crecimiento del 8% en el número de establecimientos abiertos en nuestro país. Aunque, sin duda, hay sectores que han destacado especialmente. Las enseñas vinculadas a servicios de Belleza y estética, las Tiendas Especializadas y el área de la Alimentación ocupan los primeros puestos de los negocios de mayor éxito.

Según los datos del informe elaborado por la AEF, el pasado año 58.816 personas trabajaban en el sector de la Alimentación; en torno a 13.400 en el área de la Belleza y estética y un total de 12.443 en Servicios y Transportes. Datos directamente relacionados con el incremento del número de redes, que alcanzó un 10,3% en 2014.

La franquicia se confirma como uno de los principales motores de la economía española. Tanto es así que algunos estudios apuntan que este modelo de negocio es tres veces más duradero que el tradicional. ¿Las razones? Un sistema basado en un valor seguro a la hora de emprender y la posibilidad de ofrecer garantías.
Respecto a las comunidades autónomas, la comunidad de Madrid se mantiene al frente con 308 centrales franquiciadoras, seguida de Cataluña (288), la Comunidad Valenciana (145) y Andalucía (130), mientras que en facturación se registran diferencias: la capital española lidera con 12.053 millones de euros, seguida de Cataluña, que facturó 6.122 millones de euros.

La presencia de enseñas españolas fuera de nuestras fronteras es cada vez más patente. Según el estudio ‘La franquicia española en el mundo’, elaborado por la AEF este año, Portugal se mantiene en el primer puesto con un total de 63,2% de exportadores de franquicias Españas; le sigue México, a gran distancia, con casi el 30%; y en el tercer puesto, nuestra vecina, Andorra. Otra fuente de empleo para aquéllos que decidan trasladarse e impulsar su trayectoria profesional a través de la ‘exportación’ de la franquicia made in Spain.

De este modo, la franquicia se define como una forma consolidada de impulsar la creación de empleo y el crecimiento económico en España, así como un pilar tanto para inversores como emprendedores que fomentan el autoempleo.  
“La franquicia es un modelo de comercialización empresarial que está siendo capaz de generar empleo y que minimiza los riesgos a la hora de montar negocios en régimen de franquicia”, afirma Eduardo Abadía, director gerente de AEF, quien resalta que este sector ofrece “una serie de ventajas y valores añadidos como el respaldo de una marca, formación inicial y continua, apoyos logísticos, publicitarios, de marketing, asistencia técnica... aspectos que no se tienen cuando se pone un negocio por cuenta propia”. Esta es una de las claves que invita a los emprendedores a embarcarse en la ‘aventura’ de formar parte de una red de franquicias.

En este sentido, la capacidad económica se presenta como uno de los principales obstáculos. Por ello, hay numerosas franquicias que ofrecen apoyo financiero a aquellos que desean iniciar un nuevo proyecto.

El empleo en España
La cifra de personas empleadas en España aumentó un 0,9% en el segundo trimestre de 2015 respecto a los tres meses anteriores, según la oficina europea de estadísticas, Eurostat. Es la tercera mayor subida tanto de los países miembros de la eurozona como de la Unión Europea. Por su parte y en términos interanuales, el empleo mejoró en nuestro país casi un 3% por segundo trimestre consecutivo. Sin embargo, si lanzamos una mirada sólo a los datos del mes de agosto, la tendencia es algo distinta. El mes de agosto es tradicionalmente una época de destrucción de empleo. Y este año ha alcanzado los 134.000 puestos, pese a la buena temporada turística. Se estima que, en la actualidad, el número de desempleados apuntados al antiguo INEM ronda los 4.100 millones.

Asimismo, las empresas extranjeras se han convertido también en fuente de empleo. Según datos del INE, tenían en la nómina de sus filiales a casi 1,3 millones de españoles en el año 2013.  Esto equivale al 13,3% de la población laboral del sector privado: aproximadamente uno de cada siete empleos en España depende de la confianza inversora extranjera, excluyendo el impulso del sector financiero y de seguros. La fase más intensa de creación de empleo también parece ir quedando atrás.