Propiedad Industrial

España registró en 2010 el segundo mayor crecimiento de patentes del mundo, del 6,8%. Las solicitudes de patentes internacionales de origen español crecieron un 13% en 2010, aupando a España del puesto 16 al 14 en el ranking mundial

La presidenta de la Oficina Española de Patentes y Marcas, Amparo Fernández González, ha presentado los resultados del primer año de aplicación del Plan de Promoción de la Propiedad Industrial en España, que nació con el objetivo de promover en el tejido empresarial español y muy especialmente en las PYMEs la utilización de la Propiedad Industrial (Patentes, Marcas y Diseños) como vector de innovación, calidad y competitividad.
Tras un año de ejecución, se ha logrado reforzar la presencia y el valor de la propiedad industrial en nuestro tejido empresarial y la cultura de la OEPM como organismo no sólo registral sino también al servicio de nuestro sistema productivo.
Se han creado instrumentos específicos de apoyo a las empresas, entre los que destacan los Boletines de Información Tecnológica y el Centro Virtual de Apoyo a las PYMEs en materia de PI: CEVIPYME, se han firmado numerosos convenios de colaboración con empresas punteras en innovación, con Plataformas Tecnológicas o con Asociaciones Empresariales, con el objetivo de fomentar la cultura de la PI en el seno empresarial, se ha fortalecido el apoyo a Fundaciones u organizaciones como el Foro de Marcas Renombradas, ANDEMA y el Consejo Empresarial de Competitividad, se han organizado más de 200 jornadas y seminarios, con gran calado en las empresas españolas.
Como resultado, España ha escalado dos puestos y ya es el décimo país de la UE con más patentes y modelos de utilidad por Gasto en I+D en Europa.
Con el objeto de facilitar el acceso de las empresas españolas a la PI la Oficina Española de Patentes y Marcas ha reducido las tasas en torno a un 30%, se han acortado los plazos de concesión de Diseños en un 94%, de Marcas en un 25%, de Modelos de Utilidad en un 21% y de Patentes en un 3%, se han informatizado los procedimientos de presentación y tramitación de todas las modalidades de Propiedad Industrial con más de 74.600 solicitudes electrónicas.
Con el fin de facilitar la búsqueda de mercados internacionales vinculados a la tecnología por parte de las empresas españolas, la Oficina Española de Patentes y Marcas ha gestionado 5 millones de euros en subvenciones para fomentar la protección de la innovación española en el exterior, ha firmado siete acuerdos bilaterales (PHH) con oficinas nacionales de patentes de otros países (Estados Unidos, Japón, Canadá, Finlandia, Portugal, Rusia y Corea) para acceder a la protección de las patentes españolas en el exterior.
España ha escalado un puesto y se sitúa en 11º lugar en Patentes Europeas y el 14º en solicitudes de PCT.
Con el fin de impulsar la PI verde, se han creado nuevos Boletines de Información Tecnológica especializados en tecnologías verdes con más de 3.000 usuarios, se ha puesto en marcha un procedimiento acelerado de examen y concesión de patentes en el sector de tecnologías verdes al que ya se acoge el 23% de las solicitudes de este sector.
Las cifras de 2010 muestran un avance en la cultura de la propiedad industrial y la innovación en España, una tendencia que se pretende mantener y reforzar. Así, el año pasado, las solicitudes de patentes internacionales de origen español crecieron un 13% hasta 1.414 patentes. En Europa, España se situó entre los 10 primeros países en generación de patentes europeas registrando un incremento del 14% en las solicitudes, que pasaron de 1.322 en 2009 a 1.434 en 2010. España fue además el país que más creció en generación de patentes en el mundo con un 6,8%, sólo por detrás de China con más de un 30%.
Según “The Global Competitiveness Report 2010-2011”, las patentes constituyen un importante indicador de competitividad en el pilar relativo a Innovación. El Plan PI ha permitido un cambio sustancial en la percepción por parte de las empresas españolas de la Propiedad Industrial como un activo empresarial de primer orden dentro de un modelo económico basado en el uso intensivo del conocimiento y la innovación.