300 millones de euros para la mejora de infraestructuras turísticas

Con esta aportación para el 2011, se habrán puesto a disposición del sector un total de 2.100 millones de euros, durante el trienio 2.009-2.011

El Consejo de Ministros aprobó la normativa de la tercera edición del Plan FuturE, destinado al año 2011, que busca la mejora de la calidad de las infraestructuras turísticas de la totalidad del sector, incluyendo alojamiento, restauración, oferta complementaria y agencias de viajes. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) habilitará una línea de financiación para proyectos dotada con 300 millones de euros e inspirada en las líneas Renove Turismo y FuturE 2009 y 2010.
Como principales novedades con respecto a las ediciones anteriores, el FuturE 2011 incrementa el importe máximo de financiación hasta diez millones, dejando atrás los dos millones de las otras líneas. Asimismo, se incrementa el plazo de amortización hasta como máximo 20 años (anteriormente se había fijado en máximo 12 años). Se mantiene la financiación del 100% de los proyectos de inversión.
La línea estará vigente hasta el 20 de diciembre de 2011 o hasta el agotamiento de los fondos. El interés de cesión del ICO a las Entidades de Crédito será fijo dependiendo del plazo de amortización y la carencia.
Todas las operaciones hasta 2 millones de euros contarán con una bonificación en el tipo de interés de 35 puntos básicos.
Las entidades financieras podrán aplicar hasta un 1,5% sobre las operaciones de préstamo y no podrán cobrar cantidad alguna adicional en concepto de comisiones.
El Plan FuturE permitirá a las empresas mejorar sus índices de sostenibilidad, teniendo en consideración variables medioambientales, con el objetivo de consolidar la posición del turismo español en la vanguardia del uso racional de la energía, la utilización de energías renovables, la reducción de la huella hídrica, la gestión de residuos y las inversiones supongan un incremento del valor añadido del producto.
Serán financiables actuaciones como la implantación de sistemas para promover el ahorro energético y de agua; facilitar la accesibilidad y supresión de barreras arquitectónicas para personas con discapacidades físicas o sensoriales; inversiones encaminadas a la implantación de sistemas de calidad; o nuevas tecnologías, así como inversiones destinadas a la especialización y diferenciación de la oferta turística del establecimiento para la captación de un nicho específico o segmento del mercado.